1. Facturar mal a consumidor final
La factura a consumidor final tiene un tope de monto (hoy USD 50). Pasarse sin identificar al comprador es un error clásico. Confirmá el valor vigente en el SRI.
2. Calcular mal el IVA
Cada producto puede llevar una tarifa distinta, y el impuesto se calcula sobre la suma de las bases de cada tarifa, no redondeando ítem por ítem. Hacerlo mal genera diferencias de centavos que después cuesta explicar.
3. Meter la propina en la base
La propina no forma parte de la base imponible ni lleva IVA: se suma al total aparte.
4. Aplicar el descuento en el orden equivocado
El descuento reduce la base antes de calcular el IVA, no después.
5. Anular una factura sin cumplir las reglas
Una factura autorizada se anula con una nota de crédito, y existen restricciones vigentes según el tipo de comprador. Consultá siempre la normativa actual antes de anular.
6. Cobrar y olvidarse de facturar
En el apuro del servicio se cobra y la factura queda para "después". Ese "después" a veces nunca llega.
Con RestaurApp, esos errores no dependen de la memoria de nadie
El sistema factura al cobrar, calcula el IVA por producto agrupando bases como corresponde, separa la propina, aplica el descuento antes del impuesto y valida las reglas de anulación. Mirá la facturación electrónica SRI de RestaurApp.
¿Querés dejar de preocuparte por la factura? Pedí una demo por WhatsApp y lo vemos con tu menú.